Un Ciudadano Ejemplar Critical Thinking

Law Abiding Citizen es una películaestadounidense de 2009 dirigida por F. Gary Gray. El filme fue escrito por Kurt Wimmer y fue protagonizado por Jamie Foxx y Gerard Butler. La película está ambientada en Filadelfia.

Argumento[editar]

Dos ladrones, Clarence Darby (Christian Stolte) y Rupert Ames (Josh Stewart) entran al hogar de Clyde Shelton (Gerard Butler), a quien amordazan. Los dos ladrones violan y matan a su esposa y a su hija. Después de que los dos ladrones son atrapados, Clyde descubre que solo van a recibir una condena menor, ya que hubo un error de los forenses que comprometió la evidencia. Clyde le pide al fiscal, Nick Rice (Jamie Foxx), que lleve el caso a juicio, pero para mantener su reputación de 96% de juicios ganados no lo hace. Rice hace un trato con Darby, quien fue el que realmente violó a la esposa y la hija de Shelton, y es acusado de homicidio en tercer grado. Su cómplice es sentenciado a muerte. Diez años más tarde, Ames va a ser ejecutado por inyección letal. Debido a una alteración química en los compuestos que le inyectaron (causada por Clyde), sufre una muerte sumamente dolorosa. La evidencia inicial señala a Darby como el principal sospechoso. Sin embargo, antes de que la Policía lo pueda hallar, Darby es alertado por teléfono móvil de un extraño que lo ayuda a escapar. Pero esto realmente es una trampa de Shelton, quien lo lleva a un edificio abandonado, en donde lo desmiembra. La Policía encuentra los restos de Darby y procede a arrestar a Shelton rápidamente.

Rice se reúne con Shelton en prisión y trata de sacarle una confesión. Shelton promete darle una a cambio de un colchón de lujo para su celda. Rice, frustrado, acepta. En su audiencia para libertad condicional, Shelton usa varios precedentes para convencer a la jueza Laura Burch (Annie Corley). Sin embargo, antes de que la jueza acepte su petición, Shelton lanza un discurso en contra del sistema judicial que defiende vericuetos legales sobre la justicia, por lo que la juez deniega su petición y permanece en la cárcel.

Rice le entrega a Shelton su colchón y recibe su confesión de los asesinatos de Darby y Ames. Shelton le ofrece otro trato: una comida de lujo (que debe ser entregada exactamente a la 1 p.m.), a cambio de la vida de Bill Reynolds (Richard Portnow), el abogado de Darby. Sin embargo, la comida se retrasa 8 minutos, y Shelton, aun así, accede a dar las coordenadas de la ubicación del Bill. Sin embargo, cuando llegan al lugar descubren que había muerto por esos 8 minutos de retraso en la comida. Mientras tanto, Shelton asesina a su compañero de celda con el hueso del bistec que había ordenado en la comida, por lo que es aislado en una celda de máxima seguridad.

Rice descubre, a través de un soplón, que Shelton había trabajado en operaciones encubiertas para la CIA. Rice confronta a Shelton, quien le dice que los asesinatos no son por venganza sino para mostrar el fracaso del sistema judicial. También le dice que si no lo liberan a las 6 a.m., todos los que trabajan para la oficina del fiscal van a morir. Cuando llega la hora no pasa nada, pero al subir a sus vehículos todos menos Rice, estos explotan, incluyendo el de su asistente Sarah Lowell (Leslie Bibb). Tras el funeral, un robot a control remoto mata al fiscal de distrito Jonas Cantrell (Bruce McGill) y a su escolta.

Inicialmente, Rice cree que Shelton tiene un cómplice fuera de la prisión, pero descubre que Shelton era el dueño de un edificio junto a la cárcel. Cuando visita el lugar, encuentra un túnel que va a la celda de aislamiento en la cual Shelton está encerrado y en ese momento está vacía. También encuentra detalles de un plan para hacer estallar una bomba de napalm en el ayuntamiento de Filadelfia. Rice encuentra la bomba, pero no puede desactivarla. Rice espera a Shelton en su celda, quien se muestra sorprendido cuando regresa. Shelton le ofrece un último trato, pero Rice no lo acepta.

Shelton detona la bomba, sin darse cuenta de que Rice la escondió debajo de su cama. Rice abandona la celda rápidamente y Shelton muere incinerado. La película termina con Rice asistiendo a un recital musical de su hija, algo que nunca había podido hacer antes por estar ocupado con su trabajo.

Elenco[editar]

Música[editar]

La banda sonora de la película fue compuesta por Brian Tyler, quien grabó las piezas con la Hollywood Studio Symphony con la ayuda de Kieron Charlesworth.[2]​ Durante la comida de Shelton en la prisión, su iPod reproduce «Eminence Front» de The Who y «Engine No. 9» de Deftones.

Recepción[editar]

Durante el fin de semana de su estreno, Law Abiding Citizen ocupó la segunda posición de recaudación con 21.039.502 dólares, sólo por detrás de Donde viven los monstruos. La película recaudó 126.690.726 dólares a nivel mundial.[1]

La película recibió críticas generalmente negativas por los críticos y positivas por el público.[3]​ Rotten Tomatoes informó de que el 25% de los críticos le dieron reseñas positivas a la película, basado en 152 críticas con una puntuación promedio de 4,3/10.[4]​ Metacritic otorgó una puntuación de 34 de 100 basado en 26 críticas.[3]​ Fue muy valorado por el 75% del público que dio reseñas positivas en Rotten Tomatoes y por el 69% en Metacritic.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

Un ciudadano ejemplar está protagonizada por Jamie Foxx (Ray), ganador de un Premio de la Academia, Gerard Butler (300), Bruce McGill (Obsesionada), Colm Meaney (Los Commitments), Leslie Bibb (Iron Man), Michael Irby ("The Unit"), Regina Hall (Scary Movie) y Viola Davis (La duda). La película está dirigida por F. Gary Gray (The Italian Job, Be Cool), con un guión de Kurt Wimmer (Dueños de la calle). Los productores son Lucas Foster (Sr. y Sra. Smith), Gerard Butler, Alan Siegel, Mark Gill (The Rebound), Kurt Wimmer y Robert Katz (The Rebound). Jeff G. Waxman (Antes que el diablo sepa que has muerto) es el co-productor. Michael Goguen (The Rebound) y Neil Sacker (El ilusionista) son los productores ejecutivos. Jonathan Sela (Powder Blue) es el director de fotografía. Alex Hajdu (W.) es el diseñador de producción y Jeffrey Kurland (Collateral) el diseñador del vestuario.

Gerard Butler, el protagonista y uno de los productores de Un ciudadano ejemplar, ha protagonizado 300, el gran éxito de taquilla con imágenes generadas por ordenador, la adaptación cinematográfica del triunfal musical de Broadway El fantasma de la ópera y la reciente película policíaca de Guy Ritchie RocknRolla, pero dice que esta película es especial para él. "No recuerdo haber intervenido nunca en una película que me haya apasionado tanto", dice Butler. "Creo que su temática es bastante profunda en ciertos aspectos y debería hacernos pensar en lo afortunados que somos la mayoría de nosotros".

Un ciudadano ejemplar narra la historia del personaje interpretado por Butler, Clyde Shelton, una víctima aparentemente normal de un crimen, y de Nick Rice, un fiscal de Filadelfia interpretado por Jamie Foxx, ganador de un Oscar, en un laberinto de violencia y venganza, en el que nada es lo que parece y en el cual la ley siempre está un paso por detrás. El productor Lucas Foster trabajó con el guionista Kurt Wimmer para elaborar el guión inicial. "La idea básica era que un hombre que había sido traicionado por el sistema decidiera dar una lección al sistema—desde la cárcel", dice Foster. "Queremos creer que cuando alguien es arrestado y lo integran en el sistema, se acaba todo. Al margen de las consecuencias, de que sea declarado inocente o culpable, ése es el final de la historia. En nuestra película, sólo es el principio".

Ese planteamiento inicial tan poco habitual convenció a Butler de que Un ciudadano ejemplar no era un típico thriller psicológico. "La historia me afectó de un modo que no consiguen la mayoría de los thrillers", dice Butler. "En muchos sentidos, es totalmente inesperado. Sabes desde el principio que van a ocurrir cosas terribles, y te ves completamente implicado con un personaje. Es una historia muy intensa y tremenda, pero al mismo tiempo acabas sintiendo empatía y emoción por ambos personajes".

La película también supone una mirada crítica a las inconsistencias de un sistema judicial sobrecargado. "El gobierno es un gran aparato", dice Foster. "Pero a veces se comporta como una ancha espada cuando lo que se necesita es un bisturí, especialmente en temas complejos como la justicia.

"Si yo soy una persona normal y me sucede una terrible tragedia como ésta, acudo a lo que creo que es el recurso normal", continúa diciendo. "Recurro a los poderes existentes, creyendo que me van a hacer justicia. Clyde Shelton no obtiene justicia y toma la decisión de resolver las cosas a su manera. Lo entiendo. Si algo tan horrible le sucediera a la gente que me importa, desearía que se les hiciera justicia del modo que fuese. Él está haciendo lo que cree que es correcto, su pensamiento es honesto".

El gobierno está representado por el ayudante del fiscal del distrito Rice, interpretado por Jamie Foxx. "Nick Rice es casi un reflejo de Clyde Shelton", dice Foster. "Trabaja dentro del sistema, pero el sistema no siempre funciona bien. Ése es el dilema moral al que se enfrenta".

"El compromiso de Rice con el sistema legal a veces interfiere con su compromiso con la justicia", dice Foxx, cuya increíblemente versátil carrera ha abarcado desde sus interpretaciones en las innovadora comedia televisiva In Living Color hasta conseguir un Premio de la Academia por su interpretación de Ray Charles en Ray. "A veces, el modo en que funciona el sistema no le permite implicarse del modo que él desearía. Nick es un hombre correcto. Todo lo que hace es legal, pero eso no significa que sea la manera adecuada de actuar. El sistema nunca va a ser perfecto, por lo que siempre intenta plantearse cómo moverse en un mundo imperfecto".

"Esta película no tiene términos medios", añade Foster. "Nuestros protagonistas están unidos por la tragedia. Ambos tienen razón y ambos están equivocados".

Alan Siegel, el socio de Butler en la compañía de producción Evil Twins, conoció Un ciudadano ejemplar tras leer un anterior guión de Wimmer, Salt. "El guión era magnífico", dice. "Kurt se presentó a sí mismo en una ceremonia de entrega de premios en la que Gerry consiguió uno por 300. Le dije que Gerry y yo sentíamos por él un gran aprecio y le pregunté si tenía otros guiones. Al día siguiente me envió el de Un ciudadano ejemplar y lo leí inmediatamente. Esa noche llamé a Gerry y le dije que leyera el guión, porque ‘Tal vez Evil Twins consiguiera hacer su primera película’ ".

"Esta película se adentra en el imperfecto sistema judicial de nuestro país", continúa diciendo Siegel. "Los dos hombres desean un sistema más perfecto, pero cada uno de ellos tiene un distinto límite respecto a lo que está dispuesto a sacrificar personalmente. Su decisión les obliga a llegar a extremos que harán que los espectadores se cuestionen realmente si el fin justifica los medios. Un ciudadano ejemplar será una de esas pocas películas que suscitarán debates a la salida del cine".

Los productores (ver página 8) eligieron a F. Gary Gray para dirigir la película por la fuerza de sus anteriores trabajos, entre los que figuran The Italian Job, Negociador (The Negotiator), Be Cool y Hasta el final. "Teníamos claro que queríamos trabajar con él", dice Foster. "Sigue haciendo películas muy interesantes. Todas ella tienen un toque diferente. Lo que tienen en común es la complejidad de sus personajes. Esta película necesitaba a alguien muy especial, y él era el director ideal para esta historia concreta".

Desde el comienzo de su carrera a mediados de los años 90 con las innovadoras películas Friday y Hasta el final, Gray ha logrado ser considerado un director de gran seriedad y originalidad. "Es muy relajado", dice Foster. "Pero yo era consciente de que estaba haciendo algo especial. Después de ver los copiones, siempre me asombraba eI desarrollo de los personajes y el desarrollo visual de la película. Lo tenía todo claro desde el principio. Es un maestro en su trabajo".

Jamie Foxx ha trabajado con algunos de los más prestigiosos directores de Hollywood, entre ellos Oliver Stone, Sam Mendes y Michael Mann, pero nunca había hecho una película con Gray. El director recuerda que recibió una llamada telefónica de Foxx que supuso el inicio de todo el proceso.

"Me llamó y me dijo, ‘Me atrae esta película y creo que tú deberías participar. Sería perfecta para ti’ ", recuerda Gray. "Así que leí el guión y, además de pensar que era ideal para mí, desde hacía años quería trabajar con Jamie y era la película más adecuada para iniciar nuestra colaboración".

"Gary tiene un talento increíble", dice Foxx. "Desde el principio, la película resulta impactante por su modo de rodarla, y no muchos directores son capaces de hacer eso. Es capaz de trabajar a niveles increíbles y conseguir que los actores estén dispuestos a dar lo mejor de sí mismos en la pantalla".

Butler confirma la pasión de Gray por la película y su inagotable energía para llevar la historia a la pantalla, estando sometido a una gran presión. "Gary aceptó el reto e hizo que el guión cobrase vida", dice Butler. "Contábamos con un magnífico guión, pero la película es mucho mejor. Verla resulta apasionante. El drama está excelentemente transmitido, y él consiguió excelentes interpretaciones de todos los actores".

La idea de un hombre que tiene a toda una ciudad en vilo desde detrás de las rejas hizo que la imaginación de Gray no parase de trabajar. "¿Cómo puede alguien que está en la cárcel provocar tanto miedo? Pensé en Al Capone controlando a su banda de mafiosos desde la prisión. Me gusta una buena película de gángsters y también un buen thriller".

Con el privilegio de trabajar con dos magníficos actores que contribuirían a hacer que el trabajo resultase mucho más fácil, no pudo resistirse a realizar el proyecto. "Esta película no se ajusta al típico estilo de Hollywood", comenta el director. "Normalmente tienes un antagonista y un protagonista. Es bastante previsible quiénes son y lo que harán. Ésta es una partida de ajedrez con un giro que nunca esperarías".

"Nick Rice, el fiscal del distrito, está del lado de la ley, pero puede llegar a ser una persona despreciable", dice Gray. "Clyde ha sido injustamente tratado. En el transcurso de la película, estás tomando partido constantemente por uno u otro, y dependiendo de la escena, no estás seguro de parte de quién ponerte".

Gray considera a Foster un productor práctico. "Sin duda, le gusta dar su opinión", dice Gray sonriendo. "Se podría pensar que no sería una buena idea juntar a dos personalidades tan fuertes en la misma habitación, pero tuvimos una relación perfecta".

"Lo mejor de él como productor era que sabía cuándo había que mantenerse firme y cuándo relajarse", continúa diciendo el director. "Yo respeto eso. Sin duda, tenía ideas muy claras, y en ese sentido es alguien firme, pero también es creativo y afectuoso. Me gusta contar con alguien así en mi equipo".

Gray dice que Un ciudadano ejemplar combina todos los elementos que le hacen mantener el entusiasmo por la dirección. "Todos los días me despertaba con un tremendo entusiasmo por lo que me esperaba en el rodaje", dice. "Con un guión como éste, con actores y productores que me permitían la libertad de abordar el tema con libertad e improvisar un poco, sentí que tenía la oportunidad de crear algo extraordinario".

El co-productor Jeff Waxman promete que los espectadores se quedarán fascinados por lo que ven. "Estás en vilo desde el principio", dice. "Es totalmente apasionante. Desde el momento en que empieza hasta que acaba, te hará contener la respiración y esperar a ver qué es lo próximo que va a hacer Clyde".

Butler dice que Un ciudadano ejemplar le ha producido la misma sensación que sintió cuando terminó el rodaje de 300. "Va a ser una experiencia memorable para los espectadores. Contamos con un magnífico reparto y un excelente director. Jonathan Sela, el director de fotografía, le ha dado un toque tan elegante y personal que simplemente el verla resulta fascinante. Pero, por encima de todo, tiene una historia que te hace cuestionarte muchas cosas que crees que están claras en tu cabeza. Te pilla desprevenido y te atrapa cuando menos lo esperas".

Para Foxx, el atractivo de la película es simple. "Esta película provocará una gran emoción. Una vez que empiece, los espectadores no se imaginarán lo que sucederá a continuación y eso va a hacer que se mantengan pegados a sus asientos".


Héroes y villanos
Lucas Foster, Gerard Butler y Alan Siegel iniciaron el desarrollo de Un ciudadano ejemplar con la idea de que Butler interpretaría a Nick Rice, el fiscal del distrito con problemas morales. Durante el proceso de desarrollo, algo cambió para Butler. "Me di cuenta de que, cuanto más interesado me sentía por el papel de Nick, Clyde me resultaba más sugerente", dice el actor.

"Uno de los problemas que siempre tuvimos con Clyde era el riesgo de hacerle parecer un vulgar villano", continúa diciendo. Pero pensé: él podría ser yo, él podría ser tú. ¿Cómo actuaríamos en esa situación?’ Quería que los espectadores comprendiesen su dolor. Puedes reírte con él, es encantador, pero en el fondo sabes que lo han destrozado. Fue interesante explorar a un personaje del que podría sentir miedo y que al mismo tiempo es un tipo normal con el que podría simpatizar"
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Clyde es el ciudadano ejemplar del título, un hombre normal cuya vida ha cambiado para siempre por un imprevisto crimen. "Lo único que le queda a Clyde es que al menos se le haga justicia", dice Butler. "Pone todas sus esperanzas en Nick Rice y en el sistema, pensando que esos dos canallas recibirán el castigo que merecen. Cuando eso no sucede porque Nick está más preocupado por su carrera, Clyde se queda abandonado en todos los sentidos. Se siente perdido. Desgraciadamente para todos los demás, tiene el talento y la tenacidad de hacer que el sistema que le ha fallado quede en entredicho. Nadie de los que participaron inicialmente en el caso queda a salvo, especialmente Nick".

El director F. Gary Gray describe a Clyde como una víctima y un monstruo en cierta medida. "Y aún así, te preguntas qué habrías hecho tú", dice. "Para Gerard Butler, este personaje supuso un enorme reto. Clyde encarna a una persona normal, pero también piensa cosas que ninguno de nosotros admitiríamos jamás, y menos ponerlas en práctica. Gerard consiguió interpretar a un personaje que vive entre dos mundos".

Para prepararse para el papel, Butler habló con criminólogos, para comprender la psicología de los asesinos en serie y los asesinos vengativos. "También vi documentales sobre asesinos y conseguí bastante información en Internet", dice. "Me fue de bastante utilidad".

El papel supone para Butler un nuevo y deliberado paso en su variada carrera. "Cuando ves la diversidad de papeles que ha interpretado Gerry, es extremadamente ecléctica", dice Siegel, que también es el representante del actor. "Ha pasado de la comedia romántica a musicales, dramas y películas de acción. Y los personajes son totalmente diferentes. Después de 300, empezó a ser reconocido por la calle, pero transcurrió un tiempo antes de que eso sucediera, porque sus elecciones han sido bastante inhabituales".

Otro actor asimismo excelente da vida al otro atractivo protagonista de la película. Situado en el extremo opuesto de la balanza de la justicia respecto a Clyde está Nick Rice, el fiscal interpretado por Jamie Foxx.

"Lo que siempre me ha encantado de esta película es la estrecha relación que mantienen ambos", dice Butler. "Son como dos guerreros enfrentándose. A pesar del hecho de que estén decididos a destruirse mutuamente, existe un cierto respeto y comprensión. Una de las cosas que Clyde deja claras a Nick es que esa actitud podría tenerla él en la misma situación".

Lucas Foster está de acuerdo. "Los dos personajes podrían intercambiar fácilmente sus papeles. Ambos son complejos. Ambos están luchando con la moralidad. Ambos están tratando de conseguir algo mejor. Pero su planteamiento es totalmente distinto. Me gustan las películas que tengan personajes complejos. Creo que los ‘héroes’ normales no reflejan la realidad. Nick ha hecho cosas moralmente dudosas. Pero hay muchos puntos oscuros en el personaje. Sus objetivos son comprensibles, pero el modo de conseguirlos a veces no lo es".

Foxx se unió al reparto porque estaba fascinado tanto por el guión como por las personas que iban a participar en la película. "Sé cuándo quiero trabajar con determinadas personas", dice el actor. "Recuerdo la sensación que tuve cuando vi 300. Gerard Butler estaba fantástico en aquella película e inmediatamente deseé hacer una película con él. Además, es una historia impresionante e interesante, por lo que decidí hacerla".

El actor llegó al rodaje con ideas claras sobre cómo interpretar el personaje de Nick Rice, recuerda Foster. "Jamie tuvo un gran protagonismo en esta película. Pasó mucho tiempo leyendo el guión. Su visión de Nick fue la de alguien que ha perdido el rumbo de su vida, y en ningún momento el de un personaje que tiene que ser atractivo y heroico. Jamie se esforzó realmente por que el personaje demostrase auténticos momentos de auténtica fragilidad y debilidad. En gran parte de la película, Nick está a punto de perder el dominio de algo que está fuera de su concepción o su control. Interpretar eso requería muchos matices, y Jamie los consiguió transmitir".

Siegel asiente con entusiasmo. "Las aportaciones de Foxx dieron mucha profundidad a su personaje, lo cual supuso una gran contribución a la película". Continúa diciendo, "Jamie dio a su personaje una personalidad que no aparecía en el guión, y algo en lo que ninguno de nosotros había pensado. Interpreta a Nick como alguien inteligente y emprendedor que no tiene problemas en trabajar con el ineficaz sistema legal porque su mayor deseo es llegar a lo más alto. En privado, cree que está actuando de manera ética, pero pronto descubre que está equivocado en su concepto de la moralidad. En un momento crucial de la película, tiene que cuestionarse sus decisiones".

Trabajar con Foxx para elaborar el personaje fue una enorme y aleccionadora experiencia, dice Butler. "En nuestros primeros esbozos, Nick no estaba muy definido. Pero llegó Jamie e hizo que el personaje cobrase vida. Su Nick es agradable, carismático, inteligente, ingenioso y un buen hombre de familia. Despierta la simpatía de todos los espectadores. Está tratando de abrirse camino. Pero, sin duda, tiene un ego considerable".

"Jamie aportó todas esas cosas", continúa diciendo el actor. "Tiene mucha fuerza. Eso condujo a los enfrentamientos intensos y cerebrales entre nuestros personajes. Todo el resto de la película es tan interesante que me preocupaba que nuestras escenas no sobresaliesen, pero suponen el corazón de la película".

Foxx no tuvo miedo de revelar los sentimientos personales que contribuyesen a crear la frágil situación a la que se enfrenta su personaje. "Una de las cosas que Jamie aportó a la película y que nadie había visto en el guión fue la arrogancia de Nick", dice Gray. "Si empieza como un hombre ambicioso, preocupado por su propio éxito, después, al final, su personaje adquiere una mayor complejidad".

Butler y Foxx ensayaron durante varias semanas antes del rodaje para crear y ajustar la complicada relación entre los dos personajes. "Cuando Jamie y yo rodábamos juntos existía una gran magia", dice Butler. "Nos decíamos muchas cosas entre líneas. Hay mucho en esas escenas del combate mano a mano hasta el hecho de transmitir la auténtica verdad".

Ambos consiguieron lograr esa tensión dinámica sin necesidad de compartir mucho tiempo en el plató. "Están juntos sólo en cinco o seis escenas, pero era todo lo que necesitábamos", dice Foster. "Saltaban chispas—¡eran como el gato y el ratón! ¡Van de un lado a otro, y son Jamie Foxx, el actor que ganó el Oscar por Ray, y Gerard Butler, el protagonista de 300!. Fue un enfrentamiento polémico".

Foxx se reunió con fiscales y abogados defensores para conseguir información sobre el sistema judicial. Acabó considerándolos como gladiadores de los tribunales. "Tienen diferentes actitudes frente a la justicia", comenta. "Deben pelear todos los días en el juicio y mantener la sangre fría. No pueden dejarse llevar demasiado por las emociones".

"La mayoría de los fiscales de distrito con los que hablé mencionaban su número de condenas", dice Foxx. "Básicamente, en eso está basado mi personaje. Está tratando de ascender y no hay nadie a quien no pueda condenar. Si no puede condenarlos durante el juicio, tratará de llegar a un acuerdo, porque quiere mantener su posición. Su manera de pensar es, ‘El sistema judicial es así, y yo soy el Michael Jordan de él’."

Aunque Foxx se empeñó en crear un personaje memorable y realista, reconoce que Clyde será el favorito de los espectadores. "Van a vivir la película a través de él, de sus emociones, de su amor por su hija y su esposa, y de la ira que le invade. Se supone que la justicia tiene como finalidad permitirnos a todos dormir tranquilos, pero a veces no lo consigue".

"Cualquier persona sentiría compasión por Clyde", continúa diciendo el actor. "Una absurda cadena de acontecimientos alteró por completo su vida. Piensa, ‘¿Cómo me ha sucedido esto? Soy una buena persona, no he hecho daño a nadie, me levanto, voy a trabajar, voy a misa, pago mis impuestos, así que ¿cómo ha podido pasarme esto?’ ".

Los productores eligieron un reparto de grandes actores para acompañar a sus dos protagonistas, entre ellos a Viola Davis, nominada al Oscar como mejor actriz secundaria en 2008. Los realizadores buscaban a un actor para interpretar al alcalde de Filadelfia cuando Alan Siegel tuvo una premonición. "David Meister, mi pareja, es un diseñador de moda que comentó que Viola Davis era una de las actrices para las que estaba diseñando el traje para la ceremonia de entrega de los premios del Screen Actors’ Guild. Estábamos buscando a un hombre, pero ¿por qué el alcalde no podía ser encarnado por una mujer? Vi su impresionante interpretación en La duda (Doubt) y supe que sería perfecta para el papel".

Estaba previsto que las escenas de la alcaldesa se rodasen durante la temporada de entrega de premios, lo cual resultaba difícil de encajar en la apretada agenda de Davis. "Pero le pedimos que pensara en venir a Filadelfia para rodar esas magníficas escenas y aceptó con entusiasmo", dice Siegel. "Tras su primer día de rodaje, los actores y el equipo técnico le dieron un caluroso aplauso, y entonces supe que nuestra película iba por buen camino".

En sólo unos pocos minutos en pantalla, Davis consiguió crear un vívido retrato de un político de una gran ciudad que tiene que enfrentarse a un catastrófico giro de los acontecimientos. "Llegó y dominó inmediatamente el papel", dice Foster. "Dejó impresionados a todos los miembros del rodaje. Todos nos decíamos, ‘Sería conveniente que me planteara hacer mejor mi trabajo, porque nos hizo sentirnos como si todos tuviéramos que volver a la escuela’".

"Es increíble", dice Foxx, a propósito de Davis y de su interpretación. "Te apetecería aprovechar todo lo que hace y desarrollarlo para una serie de televisión".

Davis dice que le resultó atrayente representar la fuerza y autoridad del personaje. "Tengo que admitir que podría volverme adicta a participar en un rodaje y controlar a un grupo de hombres con la testosterona alta, algo que no puedo hacer en mi vida. Tuve que controlar esa parte de mí que siempre necesita pedir perdón después de gritar a alguien. Estaba luchando contra todas las cosas que me habían enseñado sobre cómo deberían ser las chicas y las mujeres".

F. Gary Gray tiene mucho que decir sobre el tema de Viola Davis, todo ello bueno. "Viola consigue que las largas noches en vela y los nervios provocados por el café merezcan la pena. Cuando ves una interpretación como la suya, todo por lo que has pasado para hacer una película merece la pena. Es auténtica. Cuando entra en el plató, es todo fuerza. Ésa es la mejor manera de describirla. Supera con creces tus expectativas ofreciéndote muchas más cosas".

A Davis le impresionó la seguridad de Gray tanto en los aspectos técnicos como de dirección y la más delicada tarea de colaborar con los actores. "Me gusta trabajar con directores que tengan las ideas claras y sepan lo que quieren", dice. "Cuando llego al rodaje, no me gusta un director que diga, ‘Haz lo que te apetezca. Pásatelo bien’. No quiero hacer lo que me apetezca. Quiero que el director me diga lo que tengo que hacer. Después, puedo decir, ‘No quiero hacer eso’, pero al menos tengo algo con lo que trabajar. Gary tenía una idea muy clara de lo que quería para cada personaje".

Leslie Bibb, que interpreta a Sarah, una ayudante del fiscal del distrito que trabaja con Nick Rice, coincide con esa opinión. "Un director es como el padre de un rodaje", dice. "Es el capitán del barco. Hay mucha presión. Esta película no era para que la dirigiese alguien inseguro, y Gary sabía lo que quería. A mí me gustan las cosas claras".

Al inicio de Un ciudadano ejemplar, Sarah está comenzando su carrera y Nick es su referente. "Sarah se encuentra en la posición en la que Nick estaba 10 años antes", dice Siegel. "El sistema, poco a poco, la va absorbiendo. Empezamos a creer que va a seguir el mismo camino que Nick",añade Siegel, "Leslie es una joven y magnífica actriz y la cámara la adora".

A Bibb le encantó la oportunidad de interpretar a un personaje al que describe como "una mujer inteligente y con un carácter fuerte". "Sarah idolatra a Nick, pero sufre una crisis de conciencia y empieza a cuestionar la manera de actuar de éste", dice Bibb. "Creo que, al principio, haría todo lo que Nick quisiera de ella, pero su postura empieza a cambiar cuando se pregunta si podrían haber tomado una decisión equivocada. Cuando piensa en ello, se plantea: ¿mereció la pena hacerlo?".

"Es una película que te hace reflexionar", comenta. "La gente va a salir del cine hablando mucho de ella. No existen respuestas categóricas, ni simples ni fáciles de responder".

Bibb se considera afortunada de haber interpretado todas sus escenas con Foxx. "Jamie es un magnífico actor", dices. "Siempre me apasiona encontrarme con alguien al que realmente respete como actor y él es una buena persona. Me hace reír y es muy poco creíble aparentando lo que no es. Cuando pasas 16 horas al día con alguien, esperas que sea una buena persona".

Colm Meaney y Michael Irby aportan dos planteamientos muy distintos a sus interpretaciones de dos agentes de policía que trabajan con Nick para hacer frente a Clyde. "Colm Meaney es muy divertido", dice Gray. "Me encantaba trabajar con él todos los días. Con su experiencia y su trayectoria, aportó mucho al personaje. Su presencia se hacía sentir".

Al prestigioso actor, cuyos papeles abarcan desde la comedia independiente irlandesa Café irlandés hasta Star Trek: Espacio profundo nueve, le entusiasma el guión. "No podía dejar de leerlo", dice Meaney. "Es como cuando encuentras un buen libro. Desde la primera página, consiguió que me metiera de lleno en este terrible mundo. Me lo leí de una sentada".

El personaje de Meaney, el detective Dunnigan, es un policía serio, de la vieja escuela, que quiere llegar a la verdad por cualquier medio que sea necesario. "Le encantaría ahogar a la gente si eso funcionase", dice el actor. "Por otra parte, Nick está tratando de resolver la situación de un modo razonable".

Personajes realistas, el apasionante drama y las magníficas interpretaciones hacen que Un ciudadano ejemplar no se parezca a ninguna otra película o thriller de acción, dice Meaney. "Jamie es una persona maravillosa, enrollado y que conoce la calle, además de una aguda inteligencia como fiscal del distrito. Conoce la ley y conoce a la gente. Resulta fascinante ver cómo ambas cosas co-existen en el personaje".

Michael Irby es conocido por los telespectadores por su papel en "The Unit". "En mi casa, vemos "The Unit" religiosamente", dice Foster. "Cuando estábamos hablando sobre quién elegir para interpretar al detective Garza, sabíamos que era un actor muy honesto y centrado. Queríamos que estos policías se sintieran como auténticos policías que se tienen que enfrentar a la muerte y al caos continuamente".

La seriedad de Irby hace que todas las escenas en las que aparece resulten reales, dice Gray. "Creo en la química y Michael siempre fue el ingrediente perfecto para equilibrar la escena. Para un director, es un regalo contar con un actor que sepa aportar más a su papel de lo que está escrito en el guión".

Irby dice que el director le aportó mucha energía positiva. "¡Gary está lleno de entusiasmo!", dice. "Nos hacía pequeñas indicaciones sobre las que pensar al comienzo de una toma. Sin duda, sabe lo que quiere y, como actor, tú deseas estar a su altura. Todo el mundo dio lo mejor de sí mismo".

Entre los actores que completan el reparto figura Bruce McGill como Jonas Cantrell, el fiscal de distrito, el jefe y mentor de Nick. Gray conocía a McGill de un episodio piloto de televisión que hicieron juntos. "Siempre dijimos que trabajaríamos juntos de nuevo".

Esa experiencia es la razón de que McGill tenga una confianza inquebrantable en el modo en el que Gray se acerca al cine. "Le miré a los ojos y pude ver que tenía la película en su cabeza", dice el actor. "Simplemente tenía que rodarla. Es un género muy concreto—un thriller de suspense con fuegos artificiales y grandes actores. Gary conoce muy bien el proceso".

Bruce McGill también había trabajado con Foxx anteriormente en las películas Collateral y Ali. "Soy un gran fan de Jamie Foxx", dice McGill. "Lo admiro desde hace mucho tiempo. Aportaba mucha energía continuamente, día tras día".

"Lo importante de mi personaje es la relación con Jamie", dice. "Empieza de un modo muy paternal y afectuoso. Tienen una larga y cálida relación y no son simplemente jefe y subordinado. Pero se trata de un mundo muy duro y las cosas cambian. El cuerpo empieza a pasar factura".


Una mirada a la Filadelfia "Neo-Noir"
Un ciudadano ejemplar, una historia intrínsecamente urbana, necesitaba como telón de fondo una gran ciudad norteamericana para la compleja trama de su historia. Si bien originalmente transcurría en Los Angeles, los acontecimientos de la historia cobraron un significado especial cuando Filadelfia fue elegida como escenario. "Fue una elección muy meditada por nuestra parte", dice el productor Lucas Foster. "Es la sede del derecho consuetudinario inglés en los Estados Unidos. Los fundadores de la nación americana estuvieron mucho tiempo allí. Esta película trata sobre la justicia, por lo que tenía mucho sentido que la rodásemos en el lugar en el que muchas de estas cuestiones se plantearon por primera vez".

La ciudad ofrecía a los realizadores varios atractivos especiales, dice Foster. "Tiene unos edificios impresionante. Resulta grande, pero no impersonal. Es un lugar que te da la impresión de que podrías sentirte un poco perdido".

"También era importante para nosotros tener un lugar que pareciese inhóspito y poco habitual", añade. "Nos referimos al estilo de esta película como ‘neo-noir’. No creo que Filadelfia haya sido jamás fotografiada del modo que lo hemos hecho nosotros".

El emblemático Ayuntamiento de Filadelfia, cuya peculiar silueta ha sido una de las imágenes características del perfil urbano de Filadelfia desde hace más de un siglo, tiene una presencia muy relevante en la acción. "El Ayuntamiento de Filadelfia es uno de los edificios más hermosos que he visto en los Estados Unidos", dice Butler. "Tiene unas vistas y unos ángulos tan magníficos que, no importa dónde estés, resulta increíble. Una noche iluminamos toda la calle que conduce al Ayuntamiento y me quedé impresionado".

"Cuando llegas a una ciudad tan grande, tienes la sensación de que sólo vas a ser una gota de agua en el océano, pero que no estás en Filadelfia", dice el actor. "La ciudad estuvo encantada de que rodásemos allí, y yo me quedé fascinado por Filadelfia. Haría otra película allí lo antes posible".

Para las escenas cruciales que transcurren detrás de los muros de la prisión, los realizadores consiguieron rodar en un lugar tristemente famoso. La cárcel de Holmesburg fue clausurada en 1995, después de que dos guardias muriesen a raíz de una serie de motines, pero puede que tal vez sea más conocida como el lugar en el que se llevaron a cabo infames experimentos médicos con presos. Construida en 1896, y reabierta recientemente en parte para acoger a los presos que otras prisiones no podían alojar, Holmesburg es la antítesis de una prisión moderna, con sus paredes de ladrillo que se desmoronan, sus anticuadas estructuras y sus oxidadas celdas.

"Holmesburg es casi medieval", dice Foster. "Te ves transportado a otra época. Esta película podría transcurrir en casi cualquier época, si no apareciesen en ella vehículos modernos.

Podría ser una película de los años 40, podría ser El sueño eterno, y Holmesburg sin duda contribuyó a esa sensación intemporal"
.

El rodaje en Holmesburg resultó una experiencia tremenda para Butler. "Estábamos en una prisión en funcionamiento", dice el actor. "Soy alguien que no está acostumbrado a las cárceles, igual que le sucede a Clyde Shelton. Mientras estábamos rodando, teníamos que parar para que los presos pudiesen ser conducidos esposados por los guardias, y luego empezábamos a rodar de nuevo. Fue una experiencia fascinante, incluidos el olor y el frío. El lugar tiene su propia historia".

F. Gary Gray trabajó estrechamente con el diseñador de producción de la película, Alex Hajdu, para conseguir un particular estilo visual para Un ciudadano ejemplar que se inspirase en la ciudad y reflejase parte de la complejidad de la historia. "El planteamiento de la película implicaba un estilo especial", dice el director. "Tomamos algunos de los elementos clásicos del cine negro y los integramos en una película muy moderna. No dudamos en captar las alargadas sombras ni en utilizar un fuerte contraste. Pensé que eso era perfecto, teniendo en cuenta el tema".

La propia Filadelfia contribuyó a definir el aspecto visual de la película, según Hajdu. "La ciudad me proporcionó el tipo de color y de ambiente. La arquitectura y el tamaño de los edificios se convirtieron en un estímulo visual para mí. Filadelfia es fantástica en ese sentido. Tiene mucha historia y mucho trasfondo. Puesto que es una ciudad antigua, posee una gama de colores similar a los europeos. Hay mucho ladrillo y colores terrosos, lo cual sirvió para conseguir los tonos apagados de una película negra".

Para Grey, verle cómo hacía su trabajo de manera tan concienzuda resultó gratificante. "Una cosa es imaginarte ese mundo", dice. "Otra es contar con un colaborador creativo que tenga la capacidad de hacer realidad ese sueño incorporando sus propias y magníficas ideas. Alex estuvo a la altura. Es alguien que sabe cómo transmitir visualmente un mundo".

Gray también tiene elogios para dos miembros clave del equipo de producción que contribuyeron a crear el ambiente que él quería para la película. "Nuestro director de fotografía, Jonathan Sela, es una estrella del rock. Es un tipo tranquilo, pero es infalible. No creo que pudiese haber hecho una película como ésta sin su colaboración. Le dije que quería volver al estilo del clásico cine negro, y lo entendió inmediatamente. Tuvo grandes ideas para conseguir ese estilo".

El vestuario también tenía que ajustarse a los rigurosos criterios de Gray. "Jeffrey Kurland, nuestro diseñador de vestuario, asumió el concepto de neo-noir y lo consiguió", dice el director. "Es un auténtico artista. Nunca he trabajado con un diseñador de vestuario que lograse captar una idea tan concreta como ésta. También consigue que los actores se sientan bien, lo cual hace que mi trabajo sea más fácil, porque cuando se sienten seguros pueden ofrecer sus mejores interpretaciones".

La innata tendencia de Gray sobre la importancia del aspecto visual hizo que el trabajo del diseñador de producción resultase un reto y al mismo tiempo fuera gratificante. "Trabajar con Gary fue una experiencia especial", dice Hajdu. "Es fácil comentar las cosas con él. No se toma nada a la ligera. Trataba de encontrar aspectos en la película que no figuraban en el guión y descubrir todas las perlas ocultas que podía. Pasamos muchas horas con el director de fotografía, planeando la película con el mayor detalle, porque todos sabíamos cuál era nuestra misión".

Todas las películas plantean retos específicos, dice Gray. "Pero realmente disfruté haciendo ésta y creo que en gran parte se debe a su planteamiento. Ésta es la vez que más he disfrutado haciendo una película y ha contribuido a hacerme madurar como director. Anteriormente he hecho películas muy entretenidas, pero creo que ésta, en cierto modo, abre un nuevo capítulo. Cuando los espectadores vean Un ciudadano ejemplar, no creo que estén preparados para la película que van a ver. Se van a sorprender continuamente".

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